martes, 7 de marzo de 2017

Opinión: El problema viene de afuera

Desde principios de diciembre del año pasado (2016) he estado buscando trabajo debido a que la situación económica del país se vio afectada por diversas causas, por lo tanto también la de mi familia. Vivo en  una ciudad, en la costa de la Patagonia Argentina, que suele ser catalogada por los mismos habitantes y personas que vienen de afuera como un “oasis”. Y es que no se equivocan. El dinero en esta ciudad nunca fue un verdadero problema, vivimos del petróleo, o al menos lo hacíamos hasta que todo el problema económico comenzó. Ciudad pequeña, pero la más grande de la Patagonia. Rica. Descuidada. Pero con trabajo. Así era esta ciudad antes, con trabajo a donde te des vuelta. Buenos sueldos, la gente gastaba plata a montones, sobre todos aquellos quienes vivían del petróleo. Con un millonario nativo de la ciudad que realizaba obras cada dos por tres. Y eran grandes obras.
Durante los ‘años dorados de la ciudad’ se llenó de gente de afuera, de provincias del norte del país donde la pobreza abunda y países como Bolivia, Paraguay, Perú, entre algunos otros. Pero son esos los principales. No quiero que me tilden de racista, porque no lo soy, pero sí soy realista. Estas personas llegan, usan y destruyen. Son ilegales, roban, se cuelgan y no aprecian la ciudad que les dio cobijo durante tantos años. Gente maleducada, ladrona. Totalmente un desastre. Claro que no lo son todos, pero sí la mayoría. Y esto me molesta, no crean que sólo a mí, porque la mayoría de los ciudadanos nativos de la ciudad piensan igual que yo. Vienen del norte con la única idea de trabajar en el petróleo y no solo vienen para ganar muchísima plata, sino que tienen la insolencia de criticar la ciudad, por el clima, porque es fría, porque hay viento, porque es fea, porque es chica. Y entonces, díganme, ¿quién no quisiera echarlos para siempre? Esta gente llega acá hoy en día y no mueve un dedo, tienen todo regalado, les dan leche gratis en el hospital, les dan viviendas, visten como zaparrastrosos, llevan a toda la prole al banco para que los dejen pasar primero y ¡oh!, ¿qué ves cuando salen? Que se suben a una Toyota Hilux 0km. Esto no es envidia, no al menos de mi parte. Es un sentimiento de aborrecimiento por estas personas mal agradecidas. Mis abuelos son inmigrantes, por parte materna son chilenos, y por parte paterna mi abuelo es portugués y mi abuela nativa de la ciudad. ¿Qué por qué digo esto? Bueno, ellos llegaron a la ciudad hace más de cincuenta años, donde era totalmente tierra de nadie. No había nada, pocas casas, puro cerro. Un centro diminuto. Ellos ayudaron a crear la ciudad, como todos los inmigrantes que llegaron a la ciudad en ese entonces, y antes de ellos. Nada se les dio servido, todo lo hicieron a sangre y pulmón. Y aún así, salieron adelante. La gentuza que llega hoy y se instala, se queja por algo y al día siguiente ya lo tienen. Un ejemplo, le dan casa a esta gente norteña o de otros países, y a mi mamá, que hace años está esperando que la llamen para entregarle la casa, allí está, a sus cincuenta años aún esperando. Y no es justo. En lo absoluto.
Y ahora sí, luego de esta introducción, quiero ir a lo que en verdad quería hablar. Trabajo. Estoy buscando desde el año pasado porque mi papá perdió su trabajo debido a la crisis petrolera, que deja desocupados a miles de empleados por día y esto afecta sobre manera la economía de la ciudad ya que depende de esto. El presidente electo no ayuda a los pobres, y a cambio se va a comer con los reyes de España, donde le dan un premio a la nueva economía, porque claro, mientras los europeos nos vean más aplastados, para ellos es mejor. Mi mamá tiene trabajo, pero tampoco gana lo suficiente y no la aceptaron ya en otros trabajos por la edad que tiene. Mi mamá es argentina, como yo. Es nativa de esta ciudad, como yo. ¿Y con qué me encuentro un día? Acompañé a una amiga a una tienda donde yo ya había dejado un currículum, ella estaba pagando unas cosas y la cajera, al no poder canjear los puntos de la tarjeta, nos mira y nos dice: “Perdón, es que soy nueva”. Mi amiga y yo quedamos pensando luego de ver que era del norte del país. También comprendimos el motivo por el que – no sólo ella, sino que el otro empleado que la estaba ayudando - consiguieron el trabajo y yo no: el gerente del lugar también es de otra provincia del norte. Se favorecen entre ellos porque llegaron a la ciudad buscando oportunidad laboral. Me entró el enojo, yo nací en esta ciudad, mis padres nacieron en esta ciudad, mis abuelos se desvivieron por hacer su vida acá aportando con sus impuestos, y nada más y nada menos que los que obtienen los empleos no son de acá. Como ya dije, vienen, se instalan, obtienen trabajo y pese a vivir de eso, se quejan. Hace unos meses, mientras estaba en la universidad, una señora se estaba quejando de que los habitantes de este "pueblo" éramos sucios e irrespetuosos con ellos. ¡Y claro que se van a encontrar con uno o dos que los miren mal! Si no se muestran agradecidos con la ciudad que los cobija. No, son parásitos consumistas, que se creen con mayor derecho simplemente porque vinieron buscando oportunidades.  Yo estudio en la universidad, necesito la plata para financiar mis estudios. ¿Y vienen y toman a una norteña en vez de a mí? Tíldenme de racista, de lo que quieran, pero a mi simplemente me parece injusto. Y creo que para muchos más es así también. Porque no es sólo en esa tienda, es en TODA LA CIUDAD. Nativos de la ciudad quejándose de que no consiguen trabajo porque extranjeros o extra provincianos los obtuvieron. ¿Y por qué? ¿Por qué tanta injusticia?
Porque nos están invadiendo, por eso. 

4 comentarios:

  1. Hola! Gracias por visitar mi blog. Es un placer conocer el tuyo y sobre todo te digo que me alegra conocer a alguien que es del sur. Y no de BsAs como la mayoría de los bloggers. Me gusta tu modo de expresarte y tus palabras. Te comprendo e imagino como debes sentirte viendo que pasan esas cosas en donde naciste.
    Espero que tengas suerte y encuentres un buen trabajo.

    Saludos desde un pueblo de La Pampa :)

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    Respuestas
    1. Hola! Muchas gracias a vos también por pasarte por el blog y comentar! Me alegra que te haya gustado y también gracias por el apoyo. Muchos cariños! :D

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  2. Hola
    Pues yo soy de México y la verdad no tengo manera de quejarme porque nací en una ciudad, viví en otra, estudie en otra y trabaje en otra. Eso sí, siempre he defendido los sitios donde he vivido, la gente siempre ha sido muy amable conmigo y aunque ciertamente nunca he tenido problema para encontrar trabajo eso se debe a que soy médico y en las ciudades del norte los medicos son escasos (es que hace un clima horrible, la inseguridad esta a la orden del día y no es que haya gran cosa que ver).

    Pero creo que aunque duro entiendo tu punto de vista.

    Un beso

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  3. Hola Janet! Me alegra mucho saber que has podido conseguir trabajo, y que también sea un trabajo que tengas asegurado en donde sea que quieras ir, y agradezco que te hagas el tiempo de leerme y que entiendas mi forma de pensar.
    Un beso!

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